“If you only have love for your own race
then you only leave space to discriminate
and to discriminate only generates hate.”
Black Eyed Peas
“El sentido del tacto. En cualquier ciudad verdadera uno camina y se roza con otros.. En L.A. nadie se toca. Siempre estamos detrás de vidrio y de metal. Creo que extrañamos tanto ese tacto que chocamos unos con otros sólo para poder sentir algo."
Estas palabras pronunciadas por el policía Graham (Don Chedle) al inicio de la película es un avance de lo que nos espera. La ciudad, o más bien dicho las grades urbes como Los Ángeles, se han convertido en grandes generadoras de hombres solitarios, aislados, desarraigados, crispados y llenos de odio.
Crash significa literalmente colisión. La película nos muestra una ciudad multicultural donde la convivencia entre las diferentes culturas parece de entrada imposible, por el racismo latente. Sólo hace falta un accidente de tránsito, un robo, para que como una erupción volcánica aparezca el racista que llevan dentro. Pero ese racista no sólo responde al tópico del desconocimiento del otro, sino que es algo mucho más profundo, lleno de dilemas morales, que reprocha a los otros de sus problemas, difícilmente visible para la mayoría de los espectadores.
La sociedad americana es una sociedad llena de discriminación a pesar de ser la mayor potencia económica mundial. La discriminación la podríamos definir como un tratamiento de consideración basada en la clase o categoría racial por encima de mérito individual. La discriminación es también falta de comunicación, incomprensión, un ejemplo de ello es la secuencia en la armería entre el iraní y el vendedor, y entre el primero y el cerrajero mexicano.
La colisión entre diferentes culturas tiene su origen más en la propia estructura de desigualdad de la sociedad americana que en el miedo al otro. Una sociedad desigual es una sociedad que discrimina al más débil, históricamente ha sido el de raza negra. Desigualdad, discriminación, conflicto racial; el resultado es una humillación permanente que acaba produciendo odio y que todos acaban imitando. La secuencia del trato vejatorio del oficial Ryan (Matt Dillon) hacia la mujer del productor de televisión es un buen ejemplo. Éste al principio actúa con pasividad pero la indignación de su esposa y pequeñas experiencias en su trabajo lo acaban haciendo explotar. ¿Quién no explota ante una situación de humillación?
La policía es un producto social y tiende a reproducir los prejuicios y el poder de la clase o grupo dominante. Esto es verdad sólo parcialmente, pues la realidad es bastante más compleja y por fortuna existen espacios para mejorar esta situación. Hemos visto en diferentes escenas de la película que también existe espacio para la aportación individual y grupal. Por lo tanto, la policía también puede abrir espacios para romper ese círculo vicioso que es la discriminación. Uno de ellos es no sólo abrirla a los diferentes grupos que conforman una sociedad, sino también reduciendo la discrecionalidad de la policía, estableciendo reglas claras, posibilitando la presentación de denuncia de abusos policiales, así como el establecimiento de órganos independientes de investigación de tales abusos. De esta manera, lograríamos darle a la policía un verdadero papel en una sociedad democrática.
Un aspecto a destacar es que gracias a la crítica de la propia sociedad americana podemos conocer al menos una pequeñísima parte de esa sociedad. El cine americano como ningún otro es una gran fuente de información de sus problemas urbanos y raciales. Cosa que en España se echa en falta. A veces pensamos que nuestras sociedades son mejores porque las otras son capaces de mostrarnos su peor cara. ¿Nosotros la mostramos? ¿Conocemos nuestros problemas? ¿Somos una sociedad discriminatoria y racista?