jueves, 9 de febrero de 2012

Los pequeños cambios son poderosos

Nunca olvidaré el lema principal del capità enciam (capitán lechuga) de una campaña catalana de sensibilización ambiental de los años 90, "els petits canvis són poderosos". ¡Cuanta sabiduría hay en esta frase! Si todos fuéramos conscientes de su significado seguramente nuestro mundo sería mucho mejor. Los pequeños cambios pueden revolucionar cualquier ámbito de nuestras vidas, desde nuestra vida personal, laboral, amorosa, familiar, social, etc., 

Las empresas y las sociedades son como una familia. Existen modelos puros que podemos definir esquemáticamente, como autoritarios, participativos o democráticos, laissez fair, etc, y cuyos principios acaban modelando la cabeza de sus miembros. Una empresa, familia o sociedad no está conformada por un modelo puro, sino por una combinación de todos ellos. El peso de cada modelo dependerá de muchos factores como el momento histórico, la cultura, el nivel de riqueza, etc. No es lo mismo una multinacional sueca que una empresa familiar española, o una familia nórdica y de nivel sociocultural alto que una familia de clase media del centro de España..

Las familias y las empresas tienen modelos que tienden a imitar (los presuponen mejores que los suyos) Y ¿cómo lo acaban consiguiendo? Sin duda el medio más rápido es mediante cambios drásticos, pero que pueden ser dramáticos y dolorosos. Algunas familias y empresas lo han hecho pero el precio pagado ha sido muy alto. El riesgo que conlleva puede destruir aquello que se persigue. Un ejemplo lo podemos encontrar en aquellas personas que utilizan el quirófano para mejorar su silueta, es una alternativa muy tentadora frente a la disciplina del ejercicio físico acompañado de una dieta equilibrada. Pero este tipo de operaciones tienen su riesgo, las cosas pueden salir mal y las consecuencias se podrían pagar durante toda la vida.  Una vía menos traumática es la adopción de una política de mejora continua, de pequeños cambios y poderosos. Pero para llevar a cabo esos pequeños cambios es muy importante saber identificar nuestros puntos débiles o deficiencias para elaborar un plan de actuación que las mejore, o si es posible, las elimine.

Podemos mejorar nuestros puntos débiles, deficiencias, carencias, etc., mediante la formación permanente en educación cívica. Las personas debemos ser conscientes que nuestros comportamientos influyen más de lo que pensamos sobre los demás, en especial sobre lo que tenemos más próximo; nuestros hijos, colaboradores o gobernados. Existen teorías psicológicas o criminológicas que sostienen que las personas aprendemos por imitación: uno puede ser tan bueno o tan malo según los modelos que tenga delante.

Si los responsables de las personas en las empresas: directivos, jefes de producción, encargados, etc., fueran conscientes que son como un padre de familia; generadores de cultura, valores y comportamientos a imitar, la seguridad en el trabajo mejoraría más que con la apisonadora reglamentaria que sólo ha burocratizado la mejora de las condiciones de trabajo de los ciudadanos y criminalizado a los empresarios.